Un sueño viajero… y una familia.

Siendo tan sólo unos adolescentes se aventuraron a viajar por el mundo. Ellos son Candelaria y Herman Zapp, originarios de Argentina. Al final su viaje a cumplido 20 años y la familia ha crecido considerablemente. Pampa, Tehue, Paloma y Wallaby, son los cuatro hijos de la pareja, quienes nacieron en el camino y cada uno en un país distinto.

1.- Hablamos con Herman, el cabeza de familia. Naces en California y acabas viviendo en Argentina con tu abuelo, el gran inspirador de tus viajes y gran viajero. ¿Naces viajero o te haces viajero? Porque realmente lo llevabas en la sangre. ¿Qué recuerdas de aquellos viajes con tu abuelo?

Me preguntas si soy el cabeza de familia. En realidad no, aquí todos somos un equipo. Sí, nací en California y crecí acá con mi abuelo. Él era un fanático de los viajes. Era un gran, gran viajero. Su tesoro era el mapa de Argentina marcado con todas las rutas por las que había ido y lugares por los que había pasado. Me llevaba con él, dormíamos acampando, tantas cosas hicimos por lugares y caminos relocos y todo esto me invitó a ser viajero. Pero también lo llevaba en la sangre porque mi papá nació en Polonia, mi abuelo en Lituania, mi abuela en Estonia, mi bisabuelo en Londres, mi tatarabuelo en Alemania. Esto por el lado de mi padre. Por el lado de mi madre también, así que tengo, podemos decir, sangre gitana. Me encanta moverme porque lo llevo en la sangre.

2.-Vuestra aventura comienza en el año 2000. Toda aventura tiene un inicio, una idea. ¿Cuándo y cómo decidieron Candelaria y Herman llevar a cabo este viaje? ¿Vuestra idea inicial tenía un principio y un final o era una puerta abierta hacia cualquier lugar sin fecha de regreso?

Nuestro viaje comenzó en el año 2000 pero cuando nos pusimos de novios ya teníamos el sueño de viajar. Nos pusimos de novios en 1984 pero nuestra idea siempre era casarnos y viajar. No había una ruta, no había un destino… pero nuestro sueño era viajar. Y cuando nos decidimos elegimos en ese momento Alaska y la idea era viajar por seis meses hasta Alaska, volver y ya está. Quedarnos en casa, tener hijos, una vida normal, no? Pero al final…

3.- Comienza vuestro viaje. En el año 2002 Alaska es vuestro próximo destino y en Carolina del Norte nace vuestro primer hijo (Pampa). Pero la historia no acaba ahí. Seguís vuestra aventura y la familia crece: Tehue (2005), Paloma (2007) y Wallaby (2009). ¿qué supuso para vosotros este crecimiento de la familia? ¿os complicó mucho vuestro sueño inicial?

En el año 2002 fuimos a Alaska y justo nació, en Carolina del Norte, Pampa. Cuando nos quedamos embarazados no fue sorpresa ya que lo buscamos porque queríamos compartir esto de disfrutar tanto viajando con alguien más. A los dos años nació Tehue, después nos fuimos a EEUU y Canadá y nació Paloma, nos fuimos a Australia y nació Wallabi y está buenísimo esto de ir a por tu sueño y cumplir dos: uno formar una familia y otro viajar. Pero creo que lo mejor fue compartir. Crecer un sueño y crecer en familia fue algo que nos hizo maravillosos. No nos complicó nuestro sueño, al contrario mejoró. Es 100 veces mejor viajar con familia que viajar dos solos. Los chicos siempre te traen alivios, te preguntan cosas, quieren subir esa montaña, bañarse en ese lago… Sinceramente nos encantó y la verdad creo que se lo recomiendo a cualquiera, tener hijos y mostrarles el mundo al que les trajimos.

4.- Seguro que muchas veces os habrán preguntado por la educación de vuestros hijos. Personalmente pienso que habéis elegido el mejor sistema educativo del mundo: VIAJAR. Creo que conocer lo diverso que es el mundo te hace más tolerante e inteligente. Sin embargo seguro que para vosotros ha sido todo un reto. Os habéis convertido en verdaderos maestros ¿supuso para vosotros una labor complicada tomar las riendas de la educación de vuestros hijos? ¿tomar contacto directo con el mundo te ayuda a entenderlo mejor?

Nos han preguntado millones de veces sobre la educación de nuestros hijos. Muy pocos se daban cuenta que lo que estábamos haciendo realmente era educándolos sobre el mundo, en el mundo, para el mundo y con clases prácticas, nada de teoría, nada de estar sentados leyendo de otro mundo, de otros planetas, de otros países si no yendo a cada lugar. Y creo que nos vino muy bien porque realmente no solamente aprendiendo si no que ellos mismos saborearon ese aprendizaje, lo disfrutaron. Igualmente había que darles clases de matemáticas y otras cosas que se complican un poco y Candelaria tomo las riendas de eso. Fue un trabajo de varias horas por día y son cuatro niños. Candelaria se ponía a mirar tutoriales y a aprender sobre logaritmos, raíces cuadradas… tantas cosas que hizo 5 veces séptimo grado. Ella hizo séptimo grado en el colegio y después con cada hijo lo volvió a hacer otra vez. Imagínate eso.

5.- Son muchos años de viaje. La familia ha ido aumentando y, queramos o no, necesitamos dinero para sobrevivir en cualquier rincón del mundo. ¿Cómo habéis conseguido mantener a la familia durante este tiempo?

Sobre el tema del dinero creo que es muchísimo más caro el vivir en tu casa, no? Creo que es muchísimo más caro que estar viajando. Viajando te conviertes en un minimalista, porque no puedes llevar todos los zapatos que quieras, toda la ropa que quieras, no puedes llevar todas las cosas que quieras. No hay que mantener casi nada salvo el carro. No hay cuentas, no hay tantas, tantas cosas. Y realmente se pueden hacer muchas cosas viajando. No es que uno  viaja y no hace nada. Hay que ir a un parque de diversiones, hay que ir a los parques nacionales… Pero el dinero que entra es justo para eso, para invertirlo en eso, y realmente con nuestro libro nos fue muy bien. Gracias a dios el libro «Atrapa tu sueño» nos ayudó mucho. No solamente nos ayudó a nosotros si no también, sin querer, a muchísima gente a ir a por su sueño. Y realmente en cada pueblo se puede hacer algo de dinero para llegar al próximo pueblo. El secreto es ponerle ganas. La verdadera fórmula es que uno tiene que hacer el trabajo, no esperar a que le den trabajo y se puede hacer un montón de cosas y si haces lo que más te gusta mejor te va a salir.

6.- Última pregunta. No podía faltar otra «estrella» del viaje. Vuestro vehículo: un Graham-Paige de 1928, muy relacionado con una fabricante actual Nissan, que curiosamente tiene una fábrica en mi lugar de nacimiento aquí en Cantabria. ¿este vehículo ha hecho todo el viaje con vosotros? Si es así el número de kilómetros será considerable. Cuéntanos algo sobre él.

Nuestro coche tiene nombre. Se llama Macondo Cambalache. Desde el día 1 está con nosotros. Cada vez está más joven, cada vez está mejor. nosotros cada vez más viejos. cuando salimos de viaje nosotros teníamos 31 y 29 y el auto tenía 72 años. Ahora tiene 93 años pero se le ve mucho mejor que cuando salimos. Está mucho mejor de tapicería, de pintura , de mecánica, de todo… En vez de ir destruyéndose va mejorando gracias a un montón de gente en el camino. También a que le ponemos mucho cariño, lo vamos cuidando pero es increible con la cantidad de caminos pesimos que hemos andado, lugares con mucha sal, con muchísima lluvia y aún así está bárbaro. Yo creo que si hubiéramos salido con una Nissan último modelo por diez añós consecutivos estaría destruido, sus plásticos, sus computadoras, su electrónica ya estaría toda podrida, sus cables todos corroidos… pero este auto es nada más que hierro y anda y anda y anda. Nosotros le hicimos 350.000 km… pero cuánto tendría antes ya. Pero está para andar otros 350.000 más seguro….

Muchas gracias a Herman y su familia por su tiempo. Una gran historia. Como comentaban Ll familia sustenta parte de esta aventura gracias al ingreso de un libro que escribieron juntos durante el viaje, llamado ‘Atrapa tu sueño’, el cual ya ha sido traducido a varios idiomas. Además al finalizar la aventura escribirán uno nuevo, en el cual buscan enseñar a las personas a hacer realidad su propia meta. 

Visita su web ARGENTINAALASKA para conocerlos un poco mejor…

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